Basura orgánica. Se genera de los restos de seres
vivos como plantas y animales, ejemplos: cáscaras de frutas y verduras,
cascarones, restos de alimentos, huesos, papel y telas naturales como la seda,
el lino y el algodón. Este tipo de basura es biodegradable.
Basura inorgánica. Proviene de minerales y
productos sintéticos, como los siguientes: metales, plástico, vidrio, cartón
plastificado y telas sintéticas. Dichos materiales no son degradables.
Basura sanitaria. Son los materiales utilizados
para realizar curaciones médicas, como gasas, vendas o algodón, papel
higiénico, toallas sanitarias, pañuelos y pañales desechables, etcétera.
Esta última es a la que realmente se considera como
basura, ya que en ella se da la presencia de microrganismos causantes de enfermedades,
por tanto, debe desecharse en bolsas cerradas y marcadas con la leyenda basura
sanitaria.
Los desechos inorgánicos pueden reciclarse o
reutilizarse, y los orgánicos, convertirse en fertilizantes, abonos caseros o
alimento para algunos animales.
Lamentablemente, la mayoría de las actividades que
el ser humano desempeña son generadoras de basura. El problema principal
consiste en la cantidad de desechos producidos, y que en la mayoría de las
ocasiones ni siquiera se cuenta con los espacios suficientes para recibirlos.
Es evidente que esas grandes cantidades de basura
afectarán el medio ambiente, ya sea en la calidad del aire cuando llegan a él
gases provenientes de la descomposición de la basura; del suelo cuando los
desechos se incorporan a él, o del agua si los residuos se vierten en ella o
simplemente si son arrastrados por las lluvias.
Vertido de residuos sólidos urbanos
Los residuos urbanos son unas de las formas más comunes de contaminación, cada ciudadano en las grandes urbes aporta una cantidad de estos residuos la minimización de residuos es una manera de combatir este mal.
Los residuos sólidos domésticos generan ingentes cantidades de desechos (orgánicos 30%, papel 25%, plásticos 7%, vidrio 8%, textiles 10%, minerales 10%, metales 10%).
Residuos orgánicos
Los residuos orgánicos son biodegradables. Naturalmente estos desechos pueden recuperarse y utilizarse por ejemplo para la fabricación de un fertilizante eficaz y beneficioso para los cultivos.
Una causa de contaminación orgánica son los desechos animales de las granjas de animales. Los excrementos de los animales y purines generan una importante contaminación.
Agricultura: fertilizantes, plaguicidas y herbicidas
El sector de la agricultura es uno de los que más contaminación indirectamente produce. Los causantes de la contaminación son los fertilizantes y plaguicidas utilizados para la fertilidad de la tierra y para fumigar los cultivos de las plagas que disminuyen la producción. Estos productos a través de las lluvias y de los riegos contaminan las aguas superficiales y los acuíferos.[]
Sustancias químicas
En la actualidad existen del orden de 70.000 productos químicos sintéticos, incrementándose cada año en unos 200 a 1000 nuevas sustancias químicas.[ ]Los efectos que producen estas sustancias en algunos casos son conocidos, pero en otros se sabe poco sobre sus efectos potenciales sobre los humanos y sobre el medioambiente a largo plazo. Así el cáncer originado por un producto químico puede en algunos casos tardar de 15 a 40 años en manifestarse. Dioxinas y Polifenilos
Las dioxinas son una serie de compuestos químicos que son muy resistentes a una degradación química o bioquímica y por tanto terminan acumulándose en los organismos vivos. Se originan a partir de la reacción de cloro con materia orgánica y oxígeno a alta temperatura. Ha originado su aparición en ciertos plásticos, pesticidas, insecticidas, etc. que contienen importantes cantidades de cloro.[
Detergentes y dispersantes de petróleo
El consumo de detergentes aumenta constantemente en el mundo. En 1995 se consumieron 10,2 millones de Toneladas y las estimaciones para 2005 eran 13,8 millones de Toneladas
Los dispersantes de petróleo son líquidos utilizados en los derrames de petróleo y cumplen la función de hacer soluble el petróleo en agua, y transferirlo desde la superficie del agua hacia la columna de agua.
Una cualidad de los dispersantes es la de a veces ser más tóxicos para el medio ambiente y la salud que el mismo petróleo y de bioacumularse en los tejidos de seres vivos. Además el hecho de que los dispersantes transfieran el petróleo flotante hacia la columna de agua significa un serio riesgo para los seres que viven bajo el mar y para las aves marinas que se alimentan de ellos.
Basura electrónica
La avalancha de innovaciones tecnológicas que surge día a día genera una igual producción de residuos, resultantes del constante recambio de equipos e insumos electrónicos a una velocidad cada vez mayor.
Esta realidad por sí misma es alarmante, pero la agrava el hecho de que muchos de los componentes utilizados en la fabricación de productos electrónicos son altamente tóxicos: sustancias que degradan el medio ambiente y en algunos casos son peligrosas para la salud de los seres vivos, incluido el hombre.
Sólo por citar tres ejemplos: el cromo, usado para las cubiertas de metal, es cancerígeno; el cadmio, presente en la composición de baterías recargables, daña los huesos y los riñones; y el mercurio, infaltable para producir iluminación en monitores, es nocivo para el sistema nervioso y el cerebro.seres vivos, incluido el hombre.
¿Y cuánta basura electrónica se produce en el mundo? El número es de no creer: 40 a 50 millones de toneladas al año.
Metales pesados
Los metales pesados representan una importante forma de contaminación antropogénica. Hay una serie de metales pesados esenciales en el ciclo vital de los seres vivos, los denominados oligoelementos. Otros metales pesados no ejercen función biológica alguna. A partir de ciertas concentraciones en los seres vivos pueden ser peligrosos. Los principales metales tóxicos que se encuentran dispersos en cualquier medio son el mercurio, el cadmio, el plomo, el cobre, el cinc, el estaño, el cromo, el vanadio, el bismuto y el aluminio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario